Caradura, vividor y epítetos similares son los que vierten sobre el abogado Emilio Rodríguez Menéndez todos los funcionarios de la prisión coruñesa con los que ayer habló EL CORREO. El letrado, condenado a nueve años de prisión por un delito de fraude fiscal y otros dos años por la difusión de un vídeo personal del director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, ha huido de la cárcel de Curtis después de disfrutar de un permiso penitenciario al que se había negado la Junta de Tratamiento del penal, pero que ante un recurso le concedió el juez de vigilancia penitenciaria al haber cumplido la cuarta parte de la condena.
Rodríguez Menéndez, que estaba ingresado en el módulo 11 de la cárcel de Teixeiro -destinado a mayores de 54 años y presos no conflictivos-, tenía montada en la institución penitenciaria provincial su propio chiringuito-bufete, según confirmaron diversas fuentes a este diario durante el día de ayer.
"Seguía trabajando como abogado. Tenía un letrado de su propio bufete que se había trasladado a vivir a una pensión de Teixeiro y acudía todos los días a la prisión para departir y despachar con su jefe, de lunes a viernes, con la excusa de atenderle legalmente. Incluso preparaban recursos a otros reclusos".
Un quebradero de cabeza
Otros funcionarios de Instituciones Penitenciarias aseguran que los letrados eran dos, uno de su despacho y otro de la localidad. Estas mismas fuentes aseguran que Rodríguez Menéndez no dio ningún problema durante su estancia en la prisión coruñesa, aunque sí afirman que era un quebradero de cabeza para los responsables de este centro y el de Salamanca, ya que continuamente presentaba protestas y quejas vanas.
También aseguraron a EL CORREO que aunque Rodríguez Menéndez estaba apuntado para trabajar en el comedor, prácticamente nunca le vieron hacer nada. "Quien tiene dinero no tiene porqué trabajar, ni siquiera en prisión cumpliendo condena. Pagaba a un par de personas y éstas eran las que le hacían las labores y le protegían, aunque el módulo en el que estaba es muy tranquilo", indicaron.
La Junta de Tratamiento le había denegado el permiso
La Junta de Tratamiento de la prisión de Teixeiro denegó el pasado mes de mayo un permiso a Emilio Rodríguez Menéndez por riesgo de quebrantamiento de condena; en román paladino, que la probabilidad de que escapara era alta, como ahora se ha demostrado. Posteriormente, el polémico abogado recurrió al juez de vigilancia penitenciaria, quien le autorizó el permiso.
Entre los motivos que estableció el centro penitenciario para negárselo, informaba ayer en una nota la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, "estaba la posibilidad de que el interno no regresara". Con esta respuesta, Rodríguez Menéndez, quien cumple una condena de nueve años y seis meses por delito fiscal y revelación de secretos, decidió interponer el mencionado recurso.
En un auto del pasado 5 de agosto el juez de vigilancia penitenciaria se indicaba que el interno podía disfrutar de cuatro días de permiso. Rodríguez Menéndez, que ya ha cumplido una cuarta de su condena, salió de Teixeiro el pasado 18 de agosto, pero no regresó transcurridos esos cuatro días.
Ante este hecho, la dirección del centro penitenciario, que corre a cargo de Antonio Vázquez Prado, dio aviso a la Guardia Civil, la Policía Nacional, el Juzgado de Guardia y el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, autoridades que dictaron la orden de busca y captura.
La hora de acceso de los internos al centro tras un permiso es la de las siete de la tarde, aunque el aviso a las autoridades no se da ante un no reingreso hasta las doce de la noche.
La pena
Rodríguez Menéndez había sido detenido en mayo de 2006 tras un año de fuga para cumplir una condena de dos años que le impuso la Audiencia Provincial de Madrid por la difusión de un vídeo de carácter sexual y privado del director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, pena que fue confirmada por el Tribunal Supremo.
Asimismo, el abogado había sido condenado a seis años de cárcel por defraudar a Hacienda durante cuatro ejercicios fiscales, castigo que luego el Tribunal Supremo aumentó hasta los nueve años y medio .
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario