Aunque el AVE sigue acumulando retrasos, los vecinos de O Eixo lo tienen muy presente, ya que ven cómo sobre sus cabezas se levanta el que va a ser uno de sus viaductos más singulares. La adjudicataria OHL encargó a la empresa santiaguesa Estructuras, del grupo Puentes y Calzadas, la realización de esta obra. El grupo Puentes lleva más de 30 años en activo y es especialista en este tipo de construcciones. De hecho, ya había ensayado un arco similar en el puente de Arroyo del Valle, en Madrid, por lo que decidió repetir éxito el el proyecto gallego.
El viaducto no es ni más largo ni más alto que cualquier otro de la línea, pero tiene un arco central singular para situar el punto fijo. Este es el único punto donde el tablero va anclado a las pilas y tiene la función de absorver las cargas de frenado y, sobre todo, las derivadas de las dilataciones de la plataforma. En los puentes inferiores a un kilómetro se suele colocar en un extremo, pero los de mayor longitud deben llevarlo en el centro. Por esto, si no se construye un arco habría que hacer una pila más grande y maciza con lo que rompería la estética de la obra.
Solo en esta línea, Santiago-Ourense, hay proyectados 26 túneles y 21 viaductos que acortarán el trayecto 44 kilómetros, aunque no todos están en construcción. Dos años de retraso acumula el futuro viaducto del Ulla, por el conflicto de la mina de Serrabal, subcontratado también a Puentes y Calzadas por la adjudicataria Dragados.
En fin, aunque conflictos, presupuestos y orografía no ayudan, más tarde o más temprano veremos volar un tren eléctrico a 300 km/h sobre el viaducto de O Eixo.
domingo, 10 de febrero de 2008
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